Lo veo lo leo y me lo creo

10 razones por las que ser dueño de un gato es la mejor que te puede pasar en la vida

Cuando era pequeña me trataron de regalar un perro, “porque a todos los niños les gustan los perros”. Tom era un cachorro precioso de ninguna raza en particular, pero su energía me alarmaba un poco y temía que creciera tanto como el San Bernardo gigante de mi tía abuela (ahora sé que eso es imposible, pero era una real preocupación en mi infancia respecto a todos los perros). Finalmente mis padres reubicaron al pobre animal en un hogar donde le dieran el amor que se merecía, y por casi dos décadas pensé que era de esas personas que simplemente no podían tener mascotas.

Y entonces dejaron una caja con gatos bebé en el trabajo de mi madre. Mi madre, que toda la vida acusó a los gatos de ser malhumorados, caprichosos y vengativos, dejó a una de las pequeñas gatas a mi cuidado.

No me malentiendan– los gatos son todas esas cosas, pero también son lo más maravilloso que te puede pasar. No son como los perros, cuyo amor es abrumador e incondicional, pero que requieren la misma atención que habrías de darle a un hijo. Los gatos son como personas independientes, con las que tienes la suerte de compartir tu vida.

Lamentablemente, años de prejuicios han dejado a los gatos con una reputación que no se merecen como las maravillosas mascotas que son.

(Mi gata se llama Leia, por cierto, y ya tiene dos años. Una amiga adoptó a uno de sus hermanos y le puso Luke. Son adorables.)

1. Tener un gato puede literalmente salvar tu vida

¿Sabes cuantos casos hay de gatos que han alertado a sus dueño de una fuga de gas o incendios? Puede que no sean tan visiblemente heroicos como los perros, pero no necesitan llamarse Lassie para cuidar de tu integridad física. Además también reducen el número de plagas en tu casa. ¿Puede Lassie hacer eso?


2. Los gatos ayudan a dormir mejor

Se ha comprobado que el ronroneo de los felinos ayuda a reducir los niveles de estrés y ansiedad. Además de que cuando los humanos queremos a algo (particularmente a algo tan lindo como un gato) liberamos endorfinas. Todo esto asegura un sueño de calidad.


3. Tener un gato reduce tus alergias

A menos que ya seas alérgico a los gatos, en cuyo caso tienes mis eternos respetos por amar tanto a los felinos que igual aceptaste uno en tu hogar. Los gatos, como la mayoría de los animales domésticos, ayuda sobre todo a los niños, pero también a los adultos, a mejorar sus sistemas inmunológicos y estar más protegido de las alergias.


4. Ser dueño de un gato prueba que tienes un buen carácter

¿Y antes de que digan que simplemente me estoy jactando, cuándo han visto a un gato que no sea rencoroso? Los gatos comprenden y recuerdan las interacciones con los humanos, y para ser dueño de uno de estos maravillosos animales debes saber que cualquier insolencia contra el verdadero amo de la casa puede y será usada en tu contra. Así que más te vale ser naturalmente paciente y amable.


5. Nunca volverás a sentirte solo

Hablo en serio. Olvídate de ir al baño solo. La cocina ahora es territorio de tu gato. ¿Tu habitación? Es del gato. ¿El escritorio? ¿La sala de estar? Todo conquistado en nombre del gato. Aunque termina provocando síndrome de Estocolmo y lo amas.


6. Es ecológico

Un gato deja una huella de CO2 más pequeña que la de un perro o animales más grandes, puedes comprar arena biodegradable y necesitan, en general, menos aparataje que los perros. Eso no significa que los seres humanos no acabemos comprándoles más juguetes de los que pueden llegar a querer, pero bueno, ya sabes, depende de ti salvar al planeta y todo eso.


7. Puede darle a tu vida amorosa ese empujón que tanto necesita (sobre todo si eres un chico)

En varias encuestas de diferentes sitios de citas online, por ejemplo OKCupid, las mujeres han marcado la presencia de un gato como un factor decisivo para tomarse a una pareja en serio. Aparentemente, un perro demuestra sensibilidad, pero un gato es señal de madurez. Probablemente porque un perro te va a amar pase lo que pase, pero lo dicho, los gatos no tienen paciencia para nadie.


8. Un gato es fundamental para una terapia

Tanto perros como gatos han demostrado ser excelentes herramientas al tratar problemas psicológicos como la depresión clínica, trastornos ansiosos o problemas en general relacionados con el estrés. ¡Esto no significa que no necesites ir al doctor! Pero sí que tu mascota es un apoyo importante para tu tratamiento.


9. Tu corazón y cuerpo realmente los ama

La reducción del estrés y la ansiedad no sólo te ayuda emocional y psicológicamente: las personas que tienen gatos sufren de menos infartos y tienen en promedio una mucho mejor salud cardiaca que las personas que no tienen mascotas. ¡También se ha comprobado que su ronroneo ayuda a sanar los huesos rotos!


10. Son sencillamente lo mejor

¿No te encantan?

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