Lo veo lo leo y me lo creo

Celebraba cuando vio una figura en el caudaloso río. Entonces comienza el angustioso rescate

Un increíble rescate se vivió en los peligrosos rápidos de un río cerca de la localidad de Hope, en Alaska. Tras haber navegado en kayak por más de 10 años en aguas calmas, Daniel Hartung, de 64 años, decidió probar la aventura del rafting por primera vez. No todo resultó como esperaba.

Desafortunadamente, su balsa no estaba diseñada para soportar el violento comportamiento del río y eventualmente se separó de él tras caer por una cascada.

La cosa no acabó ahí, pues además de azotarse contra las rocas, una de sus piernas quedó atrapada en un tronco que estaba sumergido, impidiendo que se liberara y poniéndolo frente a la muerte.

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James Bennett

El agua comenzó a doblar su cuerpo con violencia, sumergiéndolo constantemente e impidiéndole respirar de manera apropiada. Su vida podría acabar en cosa de segundos.

Rápidamente algunos de los testigos se acercaron para ayudar, lanzándole una soga para que pudiese mantener su cabeza fuera del agua.

“El agua era tan poderosa que no lograba salir, apenas podía asomar mi cabeza para respirar. Mientras más intentaba salir, más baja quedaba mi cabeza hasta que ya no pude seguir respirando.

Seguí intentando e intentando, pero después de un momento me pareció que ya no iba a escapar de esa situación. Fue calmante, todo se vio blanco y me empecé a desmayar… sin miedo, sin otros pensamientos”.

Daniel Hartung en entrevista para ABC News.

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Sin embargo, cual Deus Ex Machina, un hombre estaba listo para salvar la situación y cambiar el curso de sus historias. Obadiah Jenkins cayó a los rápidos, pero intencionalmente.

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Su motivo era claro: era su cumpleaños número 33 y no permitiría que nadie falleciera en un día de celebración, aunque eso significase que tuviese que arriesgar su propia vida para llevarlo a cabo.

“Mientras calculaba los riesgos de lo que iba a hacer, nada más importó. Era mi cumpleaños y sólo quería que aquel hombre pudiese tener otro cumpleaños también”.

Obadiah Jenkins.

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En el video se puede ver cuando Obadiah saltó para sumergirse en el agua y salir a superficie segundos después, cargando a Daniel y dirigiéndose a la orilla.

Rápidamente quienes estaban ayudando comenzaron a brindarle primeros auxilios, pero fue cuando Daniel escuchó la voz de su esposa que logró despertar.

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“Nadie muere en mi cumpleaños”, fueron las palabras que Obadiah le otorgó. Luego llegaron los paramédicos para llevarle al hospital. Una de sus costillas resultó rota, pero logró recuperarse en su hogar.

SFuente

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