Lo veo lo leo y me lo creo

Conducía cuando la radio anunció un terrible choque, y luego vio a la policía justo fuera de su casa

Cathryn Wilcox es una matrona de 37 años que trabaja en el Royal Bolton Hospital en Manchester, Inglaterra, un hospital de servicio público. La noche del 6 de agosto tuvo un turno de noche y al final lo único que quería era volver a casa, abrazar a sus hijos y besar a su esposo, Ian, con quien estaba por cumplir 14 años de matrimonio.

Decidió poner la radio para mantenerse despierta y entre las noticias escuchó que una terrible colisión había acabado con la vida un hombre.

Una conductora en estado de ebriedad había perdido el control sobre su vehículo y lo había estrellado contra un auto estacionado.

Cuando vio a la policía esperando en su puerta, su corazón se detuvo.

“Mi mundo se hizo pedazos en un instante”.

Cavendish

“Eramos un equipo, compartimos todo, hacíamos todo juntos. Estábamos excepcionalmente contentos con nuestras vidas.

Cuando me fui al trabajo mi maravilloso esposo y yo compartimos un beso muy corto— ¿Cómo podía saber que no volvería a verlo?

Ian era un hijo único y sus padres jamás volverán a oír las palabras ‘mamá’ o ‘papá’ de nuevo. Todas esas oportunidades y ocasiones especiales en que Ian no podrá estar, en que sus niñas van a necesitar a su papi, su primer día de clases, su último día en la escuela, su baile de graduación, novios, todo”.

Cathlyn Wilcox

Las palabras de la mujer hicieron llorar a toda la corte, incluyendo a Violeta Taraskevic, la mujer que había estado bebiendo con amigos y aún así decidió volver a casa conduciendo. Fue condenada de homicidio por conducción arriesgada bajo la influencia del alcohol.

Cavendish

Ian había dejado a sus hijas con familiares, quienes las cuidarían hasta que su madre pasara a recogerlas, una rutina usual para todos ellos. Cercanos han dicho que el único consuelo es que las niñas no estuvieran en el auto ni hubiesen presenciado el impacto.

Fue su madre quien tuvo que darles la terrible noticia.

Cavendish

Cuando bebes y conduces no es sólo tu vida la que pones en juego.

SFuente

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