Lo veo lo leo y me lo creo

Cuando murió su dueño, no pudo alejarse de él. Tras 11 años en el cementerio, falleció junto a su tumba

Cuando buscamos tener una mascota fiel para que nos acompañe, definitivamente un perro es exactamente lo que necesitamos. Son cariñosos, juguetones y están dispuestos a todo a cambio de algún gesto de amor… prueba de ello son los perros callejeros que nos siguen solo porque los miramos con ternura.

Capitán… es otro ejemplo.

Youtube @Lavoz comar

Cuando tenía 4 años, su dueño, Miguel Guzmán, falleció inesperadamente y él al no encontrarlo en casa, rastreó su olor y llegó a la tumba ubicada en el Cementerio Municipal de Villa Carlos Paz en Córd0ba, Argentina. 

Solía visitarlo todos los días durante la tarde y descansaba junto a la lápida hasta que amanecía, pero su familia desconocía su paradero… hasta que un día no volvió a casa. Y aunque la mujer de su dueño, Verónica, y su hijo Damián lo buscaron por todas partes, no lograron encontrarlo.

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Sin embargo, un día el chico fue a visitar a su padre al cementerio y se encontró a Capitán allí. Intentó llevarlo con él, pero el perro se negó.

A veces los seguía de vuelta a casa, pero siempre terminaba regresando a la tumba de su dueño, donde ya era conocido por los trabajadores del recinto, quienes lo alimentaban y lo acariciaban cada vez que lo veían.

Y aunque solía acompañar a dar caminatas a uno de los cuidadores durante el turno nocturno, finalmente se iba a dormir junto a la lápida de Miguel.

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Así pasó 11 años vigilando la tumba de su dueño, pero los problemas de la vejez comenzaron a notarse en él. Su familia lo llevó al veterinario y fue diagnosticado con insuficiencia renal, una enfermedad que no tiene cura. Así que como ya tenía 15 años, decidieron permitirle a Capitán seguir haciendo su rutina como lo había hecho durante tantos años… hasta que finalmente falleció junto a su mejor amigo.

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Sin duda la historia de Capitán nos deja claro que la fidelidad perruna no tiene límites.

Descansa en paz, Capitán.

SFuente

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