Lo veo lo leo y me lo creo

En 2006, su madre lo encadenó y encerró en una casa de piedra. Desde entonces, vive como un animal

Las discapacidades y problemas mentales no siempre son fáciles de tratar, en especial cuando no se tienen los medios suficientes para poder costear un tratamiento adecuado y que garantice que no empeorará el problema. Por eso, muchas familias optan por encerrar a sus hijos como la única alternativa.

Sin otra opción, Yue Rong, de 77 tuvo que encerrar a su hijo Wang Zhiqiang, de 41 años, en una habitación de piedra para poder controlarlo.

Resulta que el hombre nació sordo, y por lo mismo es incapaz de hablar.

AsiaWire

A medida que fue creciendo, sus padres comenzaron a preocuparse por el futuro del niño y decidieron enviarlo a un internado para personas con necesidades especiales, pero contrario a mejorar, comenzó a desarrollar graves problemas psicológicos. Según entendió la familia, había sido intimidado por otros niños del recinto y había empeorado.

Rápidamente sacaron al niño del lugar y lo llevaron de regreso a casa, pues no podían costear otro lugar para tratarlo. Allí, en su propio hogar, su padre se hizo cargo de él.

“Cuando mi esposo todavía estaba vivo, pudo cuidar de nuestro hijo. Pero cuando falleció hace 12 años, no podía manejar a mi hijo por mi cuenta“, contó la madre del hombre.

AsiaWire

Tras la muerte de su esposo, la condición de su hijo comenzó a ser cada vez más problemática. Ahora no sólo tenía conflictos con su propia familia, sino que comenzó a comportarse de manera agresiva con los vecinos de la aldea de Dengfeng, en la provincia de Henan, donde siempre han vivido.

De esta forma, la madre se vio obligada a encerrarlo y mantenerlo escondido para no seguir ocasionando disturbios. Pero cada vez que entraba a la habitación, su hijo se ponía agresivo. Por eso, decidió encadenarlo para que no se le acercara demasiado.

AsiaWire

Así, Wang ha vivido los últimos 12 años de su vida. Siendo visitado principalmente por su hermana Ding, de 50 años, que rompe en llanto cada vez que va a darle comida y lo ve en esas condiciones, viviendo como si fuera un animal. “Fue desgarrador ver a mi hermano suplicarme que lo dejara salir” dijo la mujer.

AsiaWire

Es realmente triste ver cómo se pierden vidas y oportunidades a causa de la pobreza, y bien lo sabe Ding Yanfang, un secretario del partido de la aldea, que le dijo a Zhengzhou Evening Post que “Cuando Wang todavía era un niño, era muy inteligente a pesar de ser sordomudo”. “Cuando regresó de la escuela de necesidades especiales con problemas mentales, era poco lo que podíamos hacer. Fue desgarrador“, agregó.

AsiaWire

Por ahora, la familia espera ayuda para recaudar fondos suficientes para poder enviar a Wang a un hospital psiquiátrico y reciba tratamiento. Y mientras tanto, el gobierno local le está entregando subsidios mensuales a la familia, según comentó la secretaria del pueblo.

SFuente

Deja una respuesta

Su dirección de correo electrónico no será publicada.