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“En este Estado se habla inglés”: Policía detiene a mujeres estadounidenses sólo por hablar español

“¿Puedes decirnos, en el video, por qué nos pediste nuestras identificaciones?”, esgrime Ana Suda, luego de haber sido detenida, junto a una amiga, por un agente de la patrulla fronteriza de la localidad de Havre, en el Estado de Montana. Ana Suda y Mimi Hernández, mujeres nacidas en Estados Unidos, yacían conversando en medio de una gasolinera cuando fueron interceptadas por un oficial, quien les ordenó acompañarlo hasta la patrulla, en donde pidió sus identificaciones.

Desconcertadas por la situación, las mujeres entregaron sus documentos y exigieron explicaciones. ¿La razón? El policía decidió intervenir en su conversación cuando descubrió que estaban hablando español al interior de una tienda, hecho catalogado como “inusual” por él (sólo un 1,4% de la población en Montana habla español). 

“Señora, la razón por la que solicité sus identificaciones es porque noté que ustedes estaban hablando español, lo que no se oye mucho por acá. Sólo escriban su nombre y fecha de nacimiento”.

-“Es sólo por nuestro perfil ¿no? Razones raciales ¿cierto?”.

“No, no tiene nada que ver con eso. Tiene que ver con que ustedes estaban hablando español en la tienda de un Estado en donde se habla inglés”.

Ana Suda

Quien se identificó como “O’Neal”, mantuvo a las mujeres detenidas por al menos 30 minutos, hecho que motivó a las ciudadanas a filmar el hecho y posteriormente publicarlo en redes sociales. Pese a que el control de identidad no suscitó una aprehensión policial en perjuicio de las mujeres, la situación trajo consigo que hablar su idioma de origen en las calles de Estados Unidos, sea hoy objeto de incomodidad e incluso vergüenza.

A raíz de la precipitada difusión y polémica que generó el video en redes sociales, las mujeres de origen estadounidense han tomado la decisión de presentar el caso ante la Unión Estadounidense de las Libertades Civiles (ACLU), con el propósito de evaluar la posibilidad de emprender acciones legales contra el agente involucrado. 

Ana Suda

El efecto Trump

Desde el 20 de enero de 2017, fecha en la cual Donald Trump asumió como el presidente nº45 de Estados Unidos, la tendencia de repudiar a la comunidad de habla hispana y a los inmigrantes ha ido convirtiéndose en algo moralmente aceptado. La idea de Trump de construir un muro entre los límites fronterizos de México y Estados Unidos, fue una forma clara de decirle al mundo que Estados Unidos dejó de ser aquella nación que se formó gracias a la aculturación. 

Tras el inesperado triunfo del candidato que durante su campaña presidencial avivó los ánimos racistas, conservadores e individualistas de la población estadounidense, decenas de repudiables situaciones comenzaron a emerger en redes sociales y a volverse viral alrededor del mundo. Ciudadanos estadounidenses de diferentes estados eran filmados por testigos, en el momento en que interpelaban, con violencia, a latinoamericanos, personas de origen africano e inmigrantes.

Conforme al transcurso del tiempo este tipo de videos sólo ha tendido a aumentar. Hace tan sólo unos días y anterior a lo que experimentaron las mujeres en Montana, un abogado de Nueva York humilló y se quejó de un par de empleados de un lugar de comida por hablar español. El repudio se produjo de manera generalizada a nivel mundial y el sujeto fue interpelado por personas de todo el mundo a las afueras de su hogar.

Autor desconocido, ayúdanos a encontrarlo

De acuerdo al último censo, las personas de habla hispana representan el 13% de la población total de Estados Unidos, siendo México el país de donde proviene la mayoría de los inmigrantes.

A raíz de la numerosa migración de personas que tienen como idioma nativo el español, éste se ha vuelto prácticamente parte de la identidad estadounidense, sin embargo quienes lo hablan continúan siendo blanco de discriminaciones. Especialmente hoy, época en la cual el país se encuentra bajo el tutelaje de alguien que ha normalizado la intolerancia. 

AP

Los niños que por años estudiaron la masacre perpetrada en Estados Unidos durante la segregación racial y aprendieron que la riqueza de una nación encuentra su origen en la diversidad, hoy son testigos de políticas públicas que sólo han permitido instaurar una primacía artificial sobre los ciudadanos estadounidenses por sobre todos los demás.

Además del estigma que volvió a posarse sobre las personas de origen africano, quienes tienen el español instaurado en sus raíces son percibidos como “menos dignos” por la población más conservadora del país y aquella que hoy se está forjando bajo los ideales de Trump. 

SFuente

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