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Encuentran a un perro abandonado junto a una nota y descubren la verdadera historia que hay detrás

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A veces la vida da tantas vueltas que no sabes ni dónde te encuentras. Nos pasa a las personas, pero los animales no se quedan lejos.

Si no que se lo digan a Scooter, un perro de 6 años que fue encontrado atado a un contenedor en una ciudad de Carolina del Sur junto con todas sus pertenencias y una nota que decía lo siguiente: “Cahorrito gratis. Me llamo Scooter. Mi dueño ha ido a la cárcel hoy”.

Por suerte para Scooter, hubo alguien que se cruzó en su camino con el objetivo de averiguar qué había pasado para que ese perrito acabase en esa situación. Se trataba de Paula Langford, fundadora de South Eastern Homeless Animals, quien en vista de la situación del animal hizo una serie de deducciones.

A Scooter lo habían dejado atado a un contenedor junto a esa triste nota, pero llevaba un buen collar y una buena correa, estaba limpio y cuidado y su actitud era la de un perro que había vivido feliz y que había recibido amor. Algo no encajaba.

Después de leer el microchip, Langford descubrió que Scooter era originario de Colorado, un estado a más de 2.500 km de dónde se encontraba. Después de varios intentos sin éxito para contactar con el número que figuraba en el chip, Paula habló con la policía para intentar averiguar algo sobre el hombre que había sido arrestado.

Fue así como descubrió que, en el momento del arresto, el dueño del perro había entregado a su mascota a unos amigos para que se asegurasen de que estuviese a salvo. Sin embargo, no debían ser muy buenos amigos cuando su decisión fue abandonar al animal de aquella manera.

Paula se puso en contacto con la madre del dueño de Scooter y descubrió que el animal había vivido con ella durante un tiempo. Por fin habían encontrado a su familia y podrían devolverlo a su hogar.

Después de 24 horas de viaje, Paula llevó a Scooter a Nebraska, donde se produjo el emotivo encuentro con su familia. Cuando Langford vio la reacción del perro, supo que había hecho lo correcto.

“Cuando se encuentra a un animal en las calles, la última esperanza es que tenga una familia que lo esté buscando” afirma Langford. “Sin embargo, en muchos casos eso no es lo que ocurre. En el de Scooter, él era un perro amado y un miembro valioso de una buena familia. Y aunque fue difícil para mí decirle adiós, no tengo duda de que está en el lugar exacto al que pertenece”.

Fuente: The Dodo

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