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Los padres del mundo están divididos: Escuela en Texas permitió volver a golpear a sus alumnos

Por poner un ejemplo, imaginemos que volvemos a los años ’30: es un período tenso. Salimos en 1918 de la peor guerra que el mundo ha conocido, y para el final de la década comenzará la siguiente; hay mucha pobreza, poco acceso a la tecnología, y la brecha social es enorme. La gente, en general, tiene formas mucho más hostiles de tratar entre sí. Golpear a hijos y esposas parece un método correctivo más que adecuado para evitar o cambiar conductas que consideramos nocivas en su actuar. De la misma manera, sabemos que estuvo bien ser golpeados en nuestra infancia. 

Entendiendo esos aspectos, ahora volvamos al presente: es un período de relativa paz, el avance de las comunicaciones nos ha permitido interactuar de una manera mucho más intensa y paciente, y la cuarta ola del feminismo ha traído a las personas templanza, reflexión y conciencia al momento de abordar los problemas de las minorías oprimidas. No parece una coincidencia que ahora sea ilegal golpear a los hijos en muchas partes del mundo desde fines del siglo XX.

Flickr/Wesleyfryer

Aún así, durante 2017, los administradores del distrito escolar Three Rivers, en Texas, Estados Unidos, lograron traer de vuelta los castigos físicos a las salas de clases. La consigna es clásica y popular: si un alumno comete faltas (incluso leves), tales como faltar el respeto al profesor, o que se le considere “demasiado revoltoso”, habrá alguien capacitado para darle al alumno un correctivo físico: golpes con una tabla de madera en las piernas o el trasero.

A pesar de que, para muchas personas, el castigo corporal está definido como una actitud deliberadamente dañina, y que busca infringir dolor físico para corregir una actitud mediante el miedo (de hecho, está prohibido en más de 30 estados), la medida fue bastante popular en el parlamento. Ganó con seis aplastantes votos a favor versus uno en contra.

La policía del estado estableció que sólo el coordinador de conducta de cada escuela estará facultado para propinar la golpiza a los alumnos.

La dicotomía

A pesar de ser una actitud condenada moral y profesionalmente, al punto de estar prohibida en más de la mitad del país, hay algunos lugares al sur de los Estados Unidos que aún permiten esta clase de actos. Texas es sólo uno de ellos, pero también le acompañan Louisiana, Arizona, Oklahoma, Arkansas, Mississippi, Alabama, y Florida. En la legislación de todos ellos está permitido golpear alumnos en las escuelas.

El siguiente mapa muestra la regulación por zonas en los Estados Unidos. Los azules son aquellos en los que está permitido; los oscurecidos, donde la práctica está explícitamente prohibida; en cuanto a los plateados, son aquellos estados donde no hay una regulación existente.

National Center on Safe Supportive Learninr Enviroments

De hecho, según un reporte de The Washington Post publicado durante el 2014, se estableció que un niño es golpeado cada 30 segundos en una escuela pública.

La medida, eso sí, permite a las familias elegir si su hijo será o no golpeado al faltar a las reglas. Las escuelas deben enviar un comunicado de consentimiento a la casa de cada alumno. Después de recibir de vuelta una declaración verbal y escrita de los padres diciendo que sí quieren que su hijo sea castigado de esta forma, el menor pasa a un registro interno. Según la superintendenta Mary Springs, si un padre no se siente cómodo con esto, es el fin de la discusión.

Consecuencias

Neatoday

Han habido consecuencias tanto a nivel institucional como a nivel personal en los alumnos cuyas familias han adherido a esta medida. Según estudios recientes, que fueron ampliamente visibilizados por el secretario de educación del estado, John B. King Jr. en noviembre del 2016, esta clase de castigos deja secuelas bastante serias a largo y corto plazo en los niños que los sufren.

En el corto plazo, los alumnos a los que estos castigos les son administrados, solo aumentan sus actitudes agresivas y el comportamiento desafiante. A largo plazo, el panorama se pone mucho más complicado: King Jr. habla de un serio aumento de posibilidades en el abuso de sustancias, y temas de salud mental. Entre ellos, destacó a la depresión, los desórdenes de la personalidad, y el estrés post-traumático.

Pero esto no es todo, ya que durante noviembre del 2017, la iglesia satánica estadounidense condenó abiertamente los actos cometidos en las escuelas del distrito, poniendo una pancarta que dice:

DeadState

“Nuestra religión no cree en golpear a los niños”.

Por la potencia mediática del acto, y la asociación popular de la iglesia satánica como una que aboga por la expansión del mal en la tierra, el enunciado llamó fuertemente la atención. Tanto así, que el medio Newsweek decidió contactarse con Malcolm Jarry, un co-fundador del templo, quien aseguró:

“Uno de nuestros principios básicos, es que el cuerpo está gobernado por nuestra propia soberanía, y creemos que la violencia avalada por el estado mediante castigos corporales es una violación a los derechos civiles de la Primera Enmienda. Queremos que los estudiantes sepan que pueden contactarnos, y nosotros demandaremos al estado por violaciones a los derechos civiles”.

Youtube/Lucien Graves

La controversia con la autoridad

El coordinador de conducta de la primaria Three Rivers, Andrew Amaro, presume haber sido el primero en proponer la idea de volver a poner en marcha esta facultad a principios del 2017. Amaro, un nativo del estado, y el distrito, asegura haber tomado la medida esperando que ésta tenga un efecto inmediato en los estudiantes propensos al castigo o la suspensión. Según él, fue golpeado durante su época de estudiante, y asegura que funcionó. En sus palabras:

“Tuvo un efecto inmediato. Sabía que si me metía en problemas con un profesor, y era irrespetuoso, fuese cual fuese la infracción, sería golpeado por el director”.

El resto

Todos los distritos de la misma área que avalan los castigos físicos a los alumnos de sus escuelas, necesitan el consentimiento de los padres para que esas acciones tengan lugar. Sin embargo, a pesar de eso, no está estipulado que los castigos empleados a los alumnos sean reportados a la Agencia Educacional de Texas.

La medida lleva menos de un año en marcha, y muy pocos se han pronunciado al respecto. Pero, por supuesto, las opiniones de los padres van desde la total condena hasta su avale.

Hay una vieja creencia que dice que cada uno debe criar a su hijo como se le plazca, pero si hay leyes para proteger la infancia y su integridad, éstas deben respetarse. Considerar como normales los castigos físicos a los hijos es una actitud que representa un peligro y un abuso para su integridad. En todos los niveles.

SFuente

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