Lo veo lo leo y me lo creo

No alcanzaron a evacuar antes del huracán. Su perrita quedó atrapada durante 7 días en la inundación

Cuando ocurren desastres naturales, lamentablemente quienes más sufren son los animales. No tienen la suerte de poder salir corriendo porque en muchos casos la naturaleza les impide sobrevivir por sus propios medios y aunque pertenezcan a una familia, hay momentos tan drásticos que se ven obligados a abandonarlas. Suena cruel, pero muchos llegan a hacerlo.

Hace unas semanas el huracán Florence destrozó miles de hogares en Carolina del Norte y la familia de Soshe, un maltés, no alcanzó a evacuar completamente y su mascota quedó atrapada entre las ruinas de su hogar.

Contactaron a la Sociedad Humana de Missouri pidiéndoles ayuda para que por favor intentaran rescatar a la pequeña. Ellos ya llevaban un par de días trabajando rescatando a gatos, perros e inclusos caballos en el área que no habían sido evacuados antes de que la tormenta llegara a tierra.

Humane Society of Missouri

Lamentablemente la búsqueda de Soshe fue más difícil que la de otros animales. Su familia le entregó una descripción de la casa, pero los niveles del agua eran tan altos que sólo podían ver los techos.

“Todo el vecindario estaba bajo el agua, así que sólo veíamos techos. No podíamos ver nada”, dijo Chard Gard, uno de los rescatistas, a CBS.

Humane Society of Missouri

Después de una semana, el nivel del agua había bajado lo suficiente como para localizar la casa y hacer un último intento de salvar a Soshe. El bote se rompió camino a la casa, pero no se podían dar por vencidos después de tantos días trabajando en esto.

Humane Society of Missouri

Soshe llevaba una semana ahí adentro pero Gard y su colega, Jessica Crampton, lograron abrir la puerta delantera y con fuerza sacar a la perrita, quien estaba dentro del living, flotando sobre un sofá.

Humane Society of Missouri
Humane Society of Missouri

Como era de esperarse, Soshe estaba muy hambrienta, temblaba y había perdido mucho peso. Cuando sus dueños supieron de su rescate no hacían más que llorar, y ¿cómo no? después de tantos días era fácil perder las esperanzas.

Gard, al recordar ese especial día, dijo que “nos sentimos privilegiados de tener la oportunidad de ayudar a la gente, sea donde sea. Ese fue un buen día. Tuvimos problemas con el bote y todo lo que pudo haber salido mal, salió mal. Al final, fue un día fantástico. Todos nos sentimos muy bien”.

SFuente

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