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¿Qué es lo ofensivo? Instagram saca fotografía de dos hombres besándose por “infringir sus normas”

Los términos de uso y las condiciones para utilizar Instagram no son pocas. Está bien, probablemente muchos de nosotros no los hayamos leído al momento de entrar a la plataforma, pero suponíamos que eran cosas del estilo “proteger tus propias claves, evitar subir contenido violento o poco apropiado, hacerse responsable de lo que sube tu cuenta, y generar un buen ambiente para la comunidad online”. Si eso fue lo que pensamos, no estábamos tan lejos de la verdad. Su sitio oficial tiene un punteo con normas de esa misma naturaleza. El segundo punto, y probablemente el más importante, sea la “prohibición de mostrar imágenes violentas, de desnudos íntegros o parciales, discriminatorias, ilegales, transgresoras, ofensivas, pornográficas o con contenido sexual“. Perfecto parece algo que cualquiera con un mínimo de tino podría cumplir.

Sin embargo, ¿podemos catalogar un beso dentro de esta categoría de imágenes transgresoras, o que podrían resultar ofensivas para algún usuario dentro de la plataforma?

Suena absurdo, pero la pregunta va bastante en serio. Y la fotógrafa Stella Asia Consonni fue quien la puso sobre la mesa. Stella lleva años en el rubro de la imagen profesional. Sus fotografías suelen moverse desde el clásico estilo del skater californiano de los años ’70, hasta los modelos más vanguardistas y los colores más saturados para obtener una imagen sobrecargada de estilo y sentido. Sus modelos suelen variar: gente de todos los colores de piel, orientaciones sexuales y estilos son las protagonistas de las fotos.

@justindrysen for @heromag #35mm

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Una de estas fotografías, era un retrato de Jordan Bowen y Luca Lucifer, dos modelos, besándose. El título del proyecto que se coronaba con la foto era “Love Me” (Ámame). Y su propuesta era explorar las dinámicas y las maneras que las parejas modernas tienen de acercarse entre sí: y esto no solo en la arista de las orientaciones poco reconocidas socialmente, sino que todo lo que las engloba: la destrucción del amor romántico, el poliamor. Cosas que no debiesen estar estrictamente ligadas a la sexualidad en su imagen.

Sin embargo, después de postear la foto del beso entre Jordan y Luca, el viernes pasado, Stella recibió una notificación. Instagram le había informado 24 horas después de que la fotógrafa subiera la imagen que esta había sido removida. Además, le advertían de una manera severa que no volviera a incurrir en el mismo error. En el comunicado de la plataforma se leía: “Si violas nuestras normas de nuevo, tu cuenta podría ser restringida o anulada. Queremos que Instagram se mantenga como un espacio seguro para todos”.

Stella pensó lo mismo que, probablemente, muchos estemos pensando en este momento: ¿cómo un beso entre dos personas vuelve a la comunidad un lugar hostil o inseguro? No hay respuestas.

Pero, pensando que tal vez se le habría pasado alguna letra chica del texto del reglamento de la plataforma, o en una búsqueda por demostrar que ella no estaba en lo equivocado (cualquiera de las dos búsquedas hubiese sido una válida, de todas maneras), Consonni revisó todas las condiciones de uso de la famosa aplicación. Por supuesto, no pudo encontrar nada que, al menos ella, considerase aplicable a la fotografía que acababa de subir.

En una entrevista con el medio inglés Mirror.co.uk, la fotógrafa comentó su experiencia al descubrir que la única explicación viable para que la foto fuese dada de baja, es un foco homofóbico en los filtros de la aplicación (una en la que, por cierto, se pueden encontrar bastantes cuentas llenas de pornografía que suben contenido de manera continua y sostenida). La fotógrafa comentó: “Estaba indignada y enojada, pero mis pensamientos se fueron de inmediato hacia Jordan y Luca. Solo pude pensar en cómo se estarían sintiendo ellos. Si una foto de dos hombre besándose puede ser considerada demasiado inapropiada para una de las redes sociales más grandes del mundo (de la que es dueña la red social más  grande del mundo), y aquellos que salen en la imagen son sometidos a la humillación y el abuso, ¿qué mensaje esperan enviarle a la comunidad LGBT? ¿Qué pasa con esos espacios donde la sociedad es aún menos abierta con estas cosas?”.

Molesta y sin dejarse amedrentar, Consonni volvió a subir la fotografía, esta vez con un pequeño editado de la cuenta i-D que pregunta si acaso la pizza es la única cosa mejor que el amor, porque, según la fotógrafa Stella Asia Consonni sí, sí lo es.

Según la fotógrafa, recibió una breve (y poco satisfactoria) disculpa de parte de la comunidad de Instagram, y la firma asegura estar próxima a emitir un comunicado, donde relaten las “verdaderas razones” de qué fue lo que les llevó a borrar la fotografía de la pareja.

En cuanto a los participantes de la imagen, Jordan Bowen decidió manifestarse y emitir su propio comunicado al respecto. En este, Jordan comentaba que de nada nos sirve llenarnos del discurso del “orgullo” (haciendo alusión al mes de junio) si lo usaremos solo para hacer marketing e intentar demostrarle a las otras caras de la competencia tecnológica y mercantil que las plataformas en las que nos movemos tienen un enfoque abierto y centrado con el que todos pueden sentirse cómodos. En palabras del modelo: “El inicio de Instagram nos llenó de arcoiris y hashtags para verse solidarios, pero parece ser que el amor real de personas reales no es bienvenido aquí. Esto es discriminatorio, arcaico, y viola nuestros derechos como pareja. Por favor, ayúdennos a poner esta situación en orden”.

Instagram/@mrjordanbower

Efectivamente, Bowen tiene razón. Hasta hace apenas una semana, todas las páginas, aplicaciones y portales del internet (al menos las más importantes) terminaban de correr una carrera de un mes en la que buscaban demostrarle al mundo cuál era más inclusiva en sus políticas. Por supuesto, parte de esto era llenar todo de arcoiris, de colores y comunicados que aseguraban que la comunidad LGBT encontraría espacios de interacción seguros en esas plataformas. Sin embargo, parece ser que la realidad es Instagram estaba bastante lejos de lo que la aplicación prometía. Al menos, la nueva foto no ha sido dada de baja, y otras páginas han subido la original en forma de protesta. Intentando visibilizar el abuso del que fueron víctimas los modelos, y cómo una imagen de dos personas besándose aún tiene el poder de sacudir el internet en una época en la que deberíamos estar conscientes de que hay otras formas de amar. Y que no por esto, representan algo poco convencional o viciado.

SFuente

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