Lo veo lo leo y me lo creo

Si tú romance de oficina terminó, tienes que recordar estas 6 cosas. Hazlo aunque sea difícil

Primero: Un romance de oficina nunca es una buena idea, es casi tan malo como salir con alguien de la universidad, sólo que acá no puedes simplemente faltar un día a clases y dejar que se te pase la bronca, no, tienes que ir igual y aguantarte toda la rabia que sientes.

Pero si ya lo hiciste, no hay vuelta atrás. Así que cuando termines con él siempre tienes que comportarte como la adulta que eres y seguir un mantra muy simple: al trabajo vas a trabajar y no a tener dramas.

Posiblemente no sea sencillo, es muy complejo no mezclar los sentimientos y no es que sea fácil simplemente dejar las emociones de lado una vez que llegas a la oficina, pero lamentablemente es algo que tienes que hacer. No puedes andarte comportando como una adolescente en el trabajo solo porque tienes problemas con tu novio. 

No, es serio. No puedes, y también tienes que tener muy claro estas cosas para cuando termines esa relación de oficina:

1. Trabajo es trabajo

Cuando estás fuera del trabajo puedes odiarlo, llorar, gritar y todo cuánto quieras hacer, pero en la oficina tienes que mantener la compostura y aunque te cueste mantener una relación cordial, estrictamente laboral.


2. No es por ti, es por tus compañeros

Ellos no tienen la culpa que a ustedes se les haya ocurrido tener una relación -lo cual siempre es una mala idea-, así que no los hagas pasar malos ratos con temas que son personales.


3. Apaga los incendios

Y si a los de la oficina se les ocurre tomar lados, ignóralos. No permitas que se expandas los chismes y enfócate sólo en tu trabajo para que nadie pueda decirte nada.


4. No le aguantes rabietas

Si el que está haciendo dramas dentro de la oficina es él, no se lo permitas. No porque solían tener una relación y darse besitos fuera de la oficina puede venir a mezclar las cosas durante el trabajo, mantente firme.


5. Adiós chat de oficina

Los sistema de mensajería de la oficina son para eso, cosas de la oficina. Así que no comienzan a hablar de lo enojado que están, que quieren volver o de quién es la culpa usando slack.


6. No renuncies a tu trabajo

Por favor, ningún sujeto vale lo suficiente como para dejes un trabajo que te gusta. No, nunca. Y aquí eres tú la que tiene que mantenerse firme para que las cosas no se mezclen, aunque él lo intente si tu no das el paso siguiente todo quedará ahí.

SFuente

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