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¿Usaste Ortodoncia? Seguro Te Identificarás Con Esto

Para ser bellas hay que ver estrellas, y en algunos casos esas estrellas se convierten en los dolorosos hierros del tratamiento de ortodoncia pegados a los dientes para hacer que estén todos alineados y en orden.

Aunque pases meses y meses de dolor, seguramente hoy estés disfrutando de una hermosa sonrisa mientras piensas que todo el dolor y dinero invertido en tu boca, valió la pena.

Hoy es un recuerdo gracioso, pero cuando tenias la boca llena de alambres seguro pasaban por tu mente todas estas preocupaciones:

Dejabas de comer por el dolor:

Recién te colocaban los aparatos, o llegabas de tu cita semanal con el odontólogo, y a tu familia se le ocurría preparar todos los platillos deliciosos que más ganas te daban de comer, solo que no podías ni pensar en morder algo sin sentir dolor, así que te conformabas con la sopa.

1

Cambiabas las ligas de colores cuando venían fechas importantes:

¿Cuántas veces no le pedias a tu odontólogo que te cambiara las ligas a rojo y verde cuando venía navidad, y si te sentías atrevida hasta a negro y naranja para asustar en Halloween?

2

Comida entre los dientes:

Las cenas o almuerzos en público eran tu mayor preocupación y siempre te excusabas para ir al baño, pues en tu cartera llevabas un cepillito dental viajero para eliminar cualquier resto que quedara enredado en los alambres.

4

En todas las fotos sales con una mueca extraña:

Mientras la familia y amigos te pedían encarecidamente sonreír, no estabas muy segura de cómo hacerlo sin que se viera todo el metal de tu dentadura, así que arrugabas la cara o torcías los labios haciéndote ver como la chica de las muecas.

8

Besos con sabor a metal:

El mayor miedo de la adolescencia fueron los besos y pensar en que si tu pareja también tenía brackets se pudieran quedar enganchados de por vida.

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