Lo veo lo leo y me lo creo

El video del hombre que asesinó a 17 personas. Mira a la cámara y ruega porque acaben con su vida

El pasado 14 de febrero, un chico de 19 años entró a la escuela Marjory Stoneman Douglas en Parkland, Florida. Ese día Nikolas Cruz había pensado dirigirse a un parque y cometer la masacre allí, pero no lo hizo, cambió de ruta. Llegó a la escuela donde alguna vez estuvo, el mismo lugar donde dice que su depresión empeoró y donde alguna vez tuvo una pelea con otro compañero por una chica.

El resultado fueron 17 personas muertas en uno de los, lamentablemente, muchos tiroteos que ocurren en Estados Unidos dentro de las escuelas. A sus 19 años Cruz había gastado 4 mil dólares en armas y municiones y asegura que no fue él quien cometió este delito, sino que fue otro “yo”, una voz demoniaca que le habría dicho qué hacer.

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En la interrogación que duró 12 horas, Cruz dice que escuchaba esta voz desde que su padre adoptivo falleció. La noche anterior le había dicho que “hiciera daño a la gente”, y fue esa misma voz la que comenzó a escuchar con más frecuencia cuando su madre adoptiva también falleció, el pasado noviembre. La voz le sugirió tomar un Uber hasta su antigua escuela.

En el video el joven se encuentra sentado en una silla, con una bata de hospital y hablando con mucha calma.

“Para mí, es yo y mi lado malo. No me gusta el demonio. Tengo miedo”, dice en un momento al oficial que se encuentra con él.

En un momento el oficial le ofrece agua fría, cosa de Cruz rechaza admitiendo que “no la merezco”. Cuando el oficial sale unos minutos de la sala, se ve a Cruz mirar a la cámara y apuntar con su mano a su cabeza, pidiendo que lo maten.

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En otra instancia se golpea en el rostro con ambas manos y rasca su brazo derecho con un objeto que recoge del suelo. También apunta hacia su pecho como si tuviese un arma.

El video fue redactado en una declaración de 217 páginas, 80 de las cuales son han sido ocultadas ya que se trata de detalles del tiroteo, cosa que podría alterar a familiares y sobrevivientes del tiroteo.

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Durante el mismo interrogatorio Cruz cuenta que compró las armas inicialmente para “protegerse” del demonio. “No tengo a nadie más”, dijo. La voz y amigo imaginario le pedía que matara, quemara y destruyera lo que fuera.

Incluso admitió que intentó suicidarse dos meses antes de la masacre con ayuda de ibuprofeno pero no resultó.

Sus abogados aseguraron que se declarará culpable y será sentenciado de por vida sin permiso a libertad condicional. Familiares de los víctimas, sin embargo, insisten en aplicar la pena de muerte.

SFuente

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