Lo veo lo leo y me lo creo

“Éramos la basura, así nos decían”: Cristóbal Yessen y cómo fue ser un niño dependiente del Estado

No tengo memoria de qué edad tenía cuando fui abandonado, creo que tenía meses. Hace un par de años apareció una supuesta tía que deseaba que la ayudara económicamente. Pero mi historia real parte desde que fui adoptado, ahí es donde ocurre mi nacimiento real.

Hasta los 7 años viví en un hogar de Sename (Servicio Nacional de Menores en Chile), ubicado en la comuna de Pudahuel. En la década de los 80 era muy duro, a diario se veían golpizas y los educadores portaban lumas, hablo de la época, donde los niños y niñas que llegaban ahí eran víctimas de las muertes de sus padres por parte de la dictadura que teníamos de gobierno. En aquel período éramos la basura, así nos trataban y así nos decían también. Hoy sólo poseo pasajes de recuerdos, quizás mi mente olvidó para poder continuar.

Una vez y cuando tenía siete años tuve la oportunidad de arrancar. Estaba aterrorizado, corrí por largo tiempo sin mirar atrás. Sabia que si me quedaba moriría, era débil y muy delgado. Tampoco podía volver, porque eso significaba una dura golpiza y ser privado de alimentos. Seguramente esta misma sensación la sentían y sienten todos los niños que pasaron y pasan por esta situación. Especialmente porque lastimosamente al estar en ese lugar muchos no recibimos ni una visita de nuestros familiares. No teníamos a nadie especial en nuestras vidas.

Twitter/ Cristóbal Yessen

Niños iban y venían a este hogar de menores, algunos porque volvían a sus hogares, otros porque eran adoptados. Ninguno de estos casos fue el mío.

Para muchos haberme escapado no fue la mejor decisión, ya que me llevó a vivir en la calle y a experimentar con ello el abandono y la enfermedad que puede presentar un niño a la deriva, pero créanlo: me sentía más cuidado en la calle que en el mismo hogar.

Ahora, cuando analizo esta acción y veo el resultado de superación personal que he tenido en mi vida hasta hoy, puedo evidenciar que fue en cierta medida gracias a ello que actualmente puedo gozar de lo que he logrado y de lo que soy actualmente. 

Sin duda alguna mi familia adoptiva fueron y son los seres que le dieron luz a mi vida y quienes reconstruyeron, con años de tratamientos sicológicos y médicos, mi vida. Mi familia fue sabia en entender que el Sename destruye niños, y que en muchos casos el daño es profundo e incluso irreversible.

ADN Radio
Agencia Uno

“Mi gran pasión”

Desde pequeño sentía pasión por el deporte, inicialmente interesándome mucho por la natación. En cuanto al boxeo, mi gran pasión actual, surgió a causa de una situación que nos tocó vivir a mi esposa y a mí cuando tenía 22 años. 

Mi esposa, para ese tiempo mi novia, y yo íbamos caminando tranquilamente por Viña del Mar cuando unos hombres llegaron y nos asaltaron. Mi esposa, quien es sordo muda, estaba desesperada y lo expresaba con su mirada.

En ese momento más que miedo, sentí mucha impotencia, ya que no pude defenderla, ni pude defenderme del ataque. Por esta situación, la cual muchas personas viven a diario, fue que decidí comenzar a boxear. Me fui a probar a una escuela de boxeo y quedé. Me dijeron que tenía talento, y ahí partí.

Empezar con el boxeo no fue nada fácil y es que ser deportista resulta bastante costoso. Pero, con la ayuda y esfuerzo de mi padre, de mis entrenadores, claramente con el mío y por mi voluntad de avanzar logramos costearlo.

*El 31 de octubre de 2015 Cristóbal derrotó al argentino Franco Roldán, coronándose como campeón de la Organización de Boxeo Atlántico (ABO). Su historia e ímpetu siguen inspirando a niños que han experimentado sus mismas vivencias, quienes reflejan en él sus deseos de superación.*

Cristóbal Yessen
Cristóbal Yessen

“Resignificar mi historia”

Hoy mi mayor logro no es el Boxeo, porque no hay cinturón de campeón que compense el aportar en la vida de un niño o niña abandonada, me he hecho parte por ejemplo en la reinserción de jóvenes infractores al apadrinarlos, al igual que de múltiples actividades como voluntario, financiadas 100% por mí. Ese es mi mayor orgullo y lo que me permite dormir tranquilo: Resignificar mi historia.

Desde hace años llevo recorriendo centros y hogares de Sename, siendo el primero el Cread Pudahuel, recinto a donde yo llegué, junto a un equipo compuesto por Inés Encina, Carlos Muñoz, Andrés Valenzuela y mi papa. Todos ellos son parte de mi círculo, quienes me contienen y me acompañan ante tanta injusticia social que veo. Junto a este equipo hemos visto el resultado y el fracaso de un modelo.

En el último tiempo he recorrido cerca de 80 hogares, en los cuales realizo charlas motivacionales y actividades deportivas, todo gratuito. Ese es mi proyecto más importante hoy, ser parte de la reinserción de estos jóvenes. Creo en ellos y cada día tengo estoy más convencido de que ellos no son el problema, son el resultado de malas políticas y del abandono de la infancia pobre.

Me ha tocado dar charlas a lugares donde estuve, como el Cread Pudahuel. Ha sido súper potente. Una vez fui y habían más de 100 niños y nadie me escuchaba. Después, frente al micrófono, dije: ‘yo estuve aquí’. Todos me pusieron atención.

Cristóbal Yessen

“Desde la imaginación no se puede gobernar”

Me ha tocado ver en muchas ocasiones hogares que son desastre, así como funcionarios que terminan adoptando niños por tanta precariedad que existe en el interior de los centros. El Estado no es que esté en deuda, el Estado ha sido falente y tarde o temprano deberá responder por las violaciones a derechos humanos, denunciadas por organismos extranjeros como nacionales.

Año tras año veo la misma lógica, se designan directores que no tiene idea de lo que realmente significa el Servicio Nacional de Menores. Les toma casi dos años aprender. Hablo de todos los que no han pisado un centro del Sename y quienes generan políticas que son inútiles, desde la imaginación no se puede gobernar. Alejados de la realidad la clase política opina desde lo que sale en la prensa, obviando temas urgentes. Y es que en el Sename yace un negocio que es inmoral.

En una de las visitas conocí a un menor, quien es enfermo terminal. No sólo abusaron de él dentro del hogar, sino que debía pasar horas esperando una atención en el hospital, ya que esos niños no tienen preferencia alguna. Esa es una muestra clara de la deshumanización que suscitan los niños pobres y vulnerables por parte de los gobiernos. Este tipo de ejemplos te demuestra que no tienen idea qué hacer o qué acciones tomar.

Hoy veo el futuro peor, no existen instancias de diálogo, personas como yo, no estamos contemplados en mesas trabajos y las propuestas son un desastre, las cuales no solucionan ninguna urgencia. Las propuestas del ejecutivo apuntan a dar recursos a privados, sin siquiera cuestionar su rol e idoneidad en el cuidado de menores.

Twitter/ Cristóbal Yessen/ Gabriel Boric es un actual diputado de Chile

Podría hablar de cada hogar que he recorrido, muchos en pésimas condiciones, otros con harto esfuerzo de funcionarios pero la realidad es que el Sename no da para más. El servicio no tiene niños vulnerados, tiene niños pobres vulnerados. Hago este alcance porque al Sename sólo llegan niños pobres, no es que a los niños de comunas acomodadas no se les vulnere, sino que en esos casos se realiza el máximo esfuerzo para buscar en lazos familiares algún tipo de custodio.

Yo no tengo militancias políticas, soy de izquierda eso sí, no tengo ningún interés en ocupar un cargo, porque lo mío viene de la convicción de no querer que otros sufran lo que yo experimenté en el hogar.

Cristóbal Yessen

*Cristobal Yessen, campeón nacional de boxeo, tiene actualmente 34 años de edad y simultáneamente a la pasión y devoción por el boxeo que ha desarrollado en los últimos años, Yessen ha levantado una bandera de lucha por los menores más vulnerables de Chile, especialmente por aquellos que dependen del Estado. En los últimos 10 años, 1.313 menores de edad han hallado su muerte al interior de centros y hogares dependientes del Sename en Chile. Muertes que fueron silenciadas y alejadas de la opinión pública, la cual creía que los ciudadanos más vulnerables del país coexistían protegidos.*

*Como bien esgrime Cristóbal Yessen, el precio por haber nacido pobre en Latinoamérica se paga incluso con la vida, hecho que queda en evidencia a raíz de las vejaciones de las que son objeto aquellos que deben ser trasladados hasta un centro por no poseer familiar alguno que pueda cuidar de ellos. Abusos sexuales, redes de prostitución, violencia, malos tratos y prohibición a tratamientos médicos son sólo algunas de las vulneraciones que han sido denunciadas y que coexisten junto a los menores del Sename.*

SFuente

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