Lo veo lo leo y me lo creo

La maldición no falla: Payet tocó la Europa League antes de entrar y todo se le derrumbó

Hay reglas que, por más ridículas que suenen, no se deben romper. Dimitri Payet, el talentoso volante del Olympique de Marsella omitió dicho mandamiento y, sin temer las represalias, tocó la copa de la Europa League en Lyon cuando ambos elencos salían a la cancha. Y todos sabemos como puede acabar eso.

Timoshchuk, Gattuso y Giuly son testigos de que aquel maleficio nunca falla, ya que vivieron en carne propia el castigo por su soberbia. El francés, eso sí, se llevaría una repercusión aún peor que el resto de los futbolistas.

Todo empezó mal para los galos cuando, tras un balón mal recibido por Anguissa, Griezmann quedó solo frente al portero francés y clavó el 1-0 a los 20′. Sin embargo, lo peor vendría 11 minutos después. De la nada, acusando dolor en sus piernas, Payet le hizo gestos a la banca, pidiendo el cambio. El finalista con Francia en la Euro 2016 venía con problemas musculares, pero se atrevió a jugar, a pesar de los menos de 30 días que quedan para la Copa del Mundo. 

Mientras Rudi Garcia preparaba el ingreso de Maxime Lopez -la joya en bruto de los franceses-, el volante lloraba sobre el césped, acostado. Imposible no recordar dicha escena en la final europea entre galos y portugueses, cuando fue el mismo Payet quien lesionó a Ronaldo, sacándolo del campo a los 25′, entre lágrimas. Como pecas, pagas.

Reuters

Para colmo, el Olympique, en pasajes superior a su rival español, sintió la ausencia de su “10” y capitán y fue arrollado por Griezmann y compañía. El delantero francés marcó el 2-0 a 3 minutos de iniciado el segundo lapso, sentenciando el duelo y Gabi, en una de las últimas jugadas del encuentro, clavó el 3-0 definitivo. 

La fiesta estaba desatada en Madrid, quienes han logrado colarse en todas las finales europeas de los últimos años pares, ganando 3 de 5. 2 Europa League en 2010 y 2012, dos finales perdidas ante el Madrid en 2014 y 2016, y esta última, para coronar, con merecimiento, la campaña de los dirigidos de Simeone. El trofeo lo levantó, como era de esperar, Fernando Torres, quien está jugando su última temporada en el club de sus amores. Es más, su deseo era levantar esta copa. 

AFP

El golpeado Payet, en tanto, tiene otra agonía que vivir. Más allá del fracaso en el certamen continental, el volante tendrá que someterse a exámenes y ver si la lesión le permite subirse al avión rumbo a Rusia. No por nada Griezmann, su compañero en “les Bleus”, lo abrazó y besó, consolándolo, camino a los vestuarios. Sabe, al igual que Deschamps y toda Francia, de la importancia del jugador de 31 años en el certamen mundial, donde enfrentarán a Perú, Australia y Dinamarca. 

¿Otra víctima más -y la peor- de la maldición?

SFuente

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