Lo veo lo leo y me lo creo

Nadie asistió a su clase, lo tuiteó pero… Jamás imaginó que sus tuits se hicieran virales

¿Qué hacer cuando ninguno de tus alumnos se presenta a clases? ¡Tuitea! O bueno, al menos eso es lo que hizo el profesor Adam Heat cuando nadie se presentó a su clase.

Era un día cualquiera en el que se disponía a dar su clase, entró a su salón y cuando ninguno de sus alumnos llegaba empezó a preguntarse:

¿Será que les dije que hoy no había clase?, ¿Hoy es jueves?, ¿Estaré soñando?

Pero a pesar de que Adam dice que su clase no es tradicional y aburrida como otras, se le hizo raro que nadie asistiera. Estaba tan aburrido esperando a sus alumnos que para mantenerse ocupado, este solitario profesor tuvo una idea: escribir graciosos tuits, sí, tuits para pasar el tiempo y hacer un poco de burla de su situación, pero jamás imaginó que sus chistes negros lo hicieran el maestro más viral del momento.

1. Se cancela la clase

¿Conoces esa regla de la escuela en la que si el profesor se retrasa más de 15 minutos, la clase se cancela?

¿Se aplica también en el caso contrario?

2. Di que vienes a clases…

Reloj de clase 2017.  La clase comenzó hace 30 minutos. Aún no hay estudiantes. Pensé que había llegado uno, pero solo era el administrador. Se rió de mí.

3. Como cuando tienes dudas existenciales

Han pasado cinco minutos más. Estoy empezando a dudar de mí. ¿Les dije que hoy no había clase? ¿Hoy es jueves? ¿Estoy soñando?

4. Muriendo lentamente

Hay tanto silencio. Cada vez que escucho que se abre una puerta, me siento y sonrío. Pero cuando nadie entra al salón, muero por dentro.

5. Perdiendo la razón

La clase comenzó hace 45 minutos. Todavía no hay estudiantes. Comienzo a ponerme paranoico. ¿La puerta del salón esta cerrada con pasador?

La chequé.

No.

6. El apocalipsis zombi llegó

¿Alguien más está muerto? ¿Hubo un repentino ataque zombi y sobreviví solo en mi salón de clase?

7. Visto

Juro por todo lo que es sagrado, si ningún estudiante se presenta a la hora que está marcada, doy por visto el día.

8. Manjar para gato

Un pájaro se paró afuera de mi ventana. Lo invité a aprender sobre álgebra. No quiso y voló lejos. Espero que se lo coma un gato.

9. Auto mortal

Imagino escenarios estilo Rube Goldberg en donde todos mis estudiantes sufren un complejo accidente de coche y es por eso que llegan tarde.

10. No quiero vivir así

Revisé mi correo electrónico para ver si me perdí de algo. No tengo ningún correo. Esto es raro. ¿He muerto? ¿Estoy muerto? ¿Esto es el infierno?

11. Dulce espera…

Mi hoja de firmas está tan vacía como mi alma ahora mismo. Tengo que comer estos dulces solo.

12. Una nueva vocación

Tal vez debería iniciar una conferencia. Los estudiantes oirán hablar y entrarán. ¿Eso no es estar loco, verdad? ¿Verdad?

13. Juegan con mis sentimientos

JURO POR DIOS QUE SI ALGUIEN ME ESTÁ HACIENDO UNA BROMA, probablemente romperé en llanto.

14. Cuál es el punto

Las luces se apagaron automáticamente. Me levanto para moverme y las luces se encienden de nuevo, pero ¿cuál es el punto?

15. Pequeña diversión

Escucho voces afuera. Voy a la ventana, esperanza en mi corazón. Son solo algunos niños divirtiéndose con sus bicicletas.

16. Tu profesor te necesita

¿Por qué no estás en la escuela? ¡Tu profesor te necesita! Les grito a través de la ventana cerrada y les paro un dedo.

17. Nuevos alumnos

He comenzado a nombrar las sillas del salón. Funfetti es buen estudiante. Charmander, el alborotador.

18. Sin respuesta

Le mandé un correo a mi jefe ‘¡¿DÓNDE ESTÁN LOS ESTUDIANTES?!’.

Sin respuesta.

19. ¿Será mi salvador?

Entonces sucede. Oigo una puerta abriéndose. Las pisadas se vuelven más fuertes cuando alguien se acerca. ¿Podría ser? ¿Un estudiante 90 minutos tarde?

20. No lo es

No es.

21. De regreso a casa

Basta. Me doy por vencido. Estoy empacando para ir a casa. Claramente esta es una señal, no estaba destinado a enseñarle a nadie hoy.

Dos estudiantes entraron. Sin remordimiento, sin disculpa, sin explicación. Espero que no piensen que les daré dulces.

23. Alma piadosa

No puedo hacerlo. Les doy dulces de todos modos, pero les recuerdo que la clase comenzó hace 95 minutos. Ellos solo encogen los hombros.

24. ¿Es enserio?

Ambos estudiantes piden usar la computadora. Suspiro y digo que está bien. Ni siquiera necesito estar aquí. Fin.

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